China : Estado asiático



China : Estado asiático, el primero del mundo por su poblacion, que se extiende desde las costas del Pacífico hasta el corazón de Asia (Turquestán) y, de S a N, desde el Himalaya a los altiplanos de Mongolia. El sector costero y los valles fluviales del Hoang-ho y del Yang-tse-kiang constituyen las zonas en la que se concentra la mayor parte de la población, mientras que las tierras interiores están casi despobladas. El clima es de tipo oceánico oriental en el sector costero, con marcado carácter monzónico, mientras que en el interior alternan distintos tipos climáticos de carácter continental y desértico frío. La población, muy numerosa y natalista, está liberándose de sus características subdesarrolladas gracias a una política favorable al control e natalidad y a la descongestión urbana. La economía ha experimentado profundos cambios bajo el act. régimen socialista (colectivización, planificación). La agricultura se centra en la producción de alimentos básicos (principalmente trigo y arroz). La ganaderia es básicamente porcina. La industria, que cuenta con abundantes materias primas y energéticas (hierro, carbón, petróleo) y con una mano de obra numerosa y capacitada, se halla aún en fase de desarrollo y consolidación. Políticamente es una republica popular con capital en Pekín (Beijing). Ciudades principales: Shanghai, Cantón (Guangzhou), Tientsin (Tianjin), Whan, Nankín (Nanjing), Port Arthur-Darien Fushun, Tsingtao, Chungking. Historia: Ya en la antigüedad (la historia china se remonta al cuarto milenio a. C.) había alcanzado un elevado grado de civilización. Al frente del vasto territorio se sucedieron las dinastías Hsia, Shang, Chou (1050-256 a. C.), Chin (221-206 a. C.; unificación y creación del Imperio), Han (206 a. C.- 220 d. C.), a las que siguió un período de divisiones (dinastías locales) e invasiones, principalmente de los tártaros, que ocuparon el N; la dinastía Song unificó el resto del país pero fue dominada por los mongoles guiados por Kubilay quien con el nombre chino de Yuan fundó una nueva dinastía. A este dominio mongol puso fin la dinastía Ming (1368-1644), a la que sucedió una nueva dinastía extranjera, la Tsing (1644-1912), instaurada por los conquistadores manchúes. Bajo éstos sobrevino una etapa de expansión (siglos xvii-xviii), con la conquista de Formosa, a la que siguió una etapa de debilitamiento y progresiva penetración europea: guerra del Opio (1840-1842) y guerra contra Inglaterra y Francia (1857-1858). Rusia ocupó las tierras al E del rio Ussuri y Japón ocupó Formosa e impuso su protectorado en Corea. En 1901 se produjo la rebelión xenófoba de los bóxers, violentamente reprimida por las potencias occidentales La desprestigiada dinastía vio crecer la oposición política y social, hasta que fue arrollada por la revolución del partido nacionalista Kuo Min Tang o Guomindang (1912). La nueva Republica participó en la primera Guerra Mundial junto a los Aliados, tras la cual los japoneses ocuparon Shantung. Expulsados éstos se inició la guerra civil entre el gobierno nacionalista y los comunistas, que colaboraron de nuevo para hacer frente a los invasores japoneses Tras la victoria contra éstos estalló nuevamente la guerra civil, en la que el Ejército Rojo, después de la epopeya de la Larga Marcha, entró victorioso en Pekín en 1949, mientras los nacionalistas se refugiaban en Taiwan. Mao Tse-tung (Mao Zedong) fue elegido presidente de la nueva republica popular e inauguró una etapa de cambios sociales sin parangón en la historia de -. La expropiación de los grandes latifundios, la colectivización rural, las comunas populares, el Gran Salto Adelante y la Revolución Cultural han sacudido a la sociedad, que ha sufrido las continuas luchas por el poder de los dirigentes, los cuales han venido utilizando para sus fines la agitación de las masas. Las dificultades para instaurar el marxismo-leninismo en una sociedad campesina y arcaica trataron de compensarse mediante un desmesurado culto a la personalidad de Mao Zedong y una férrea dictadura burocrática. La capacidad aglutinadora de estos factores se vio mermada por la muerte del primero (1976) y por las continuas luchas de sus sucesores por hacerse con el poder. En 1982 se aprobó la nueva constitución que definió el país como un estado socialista bajo la dictadura «democrática» del pueblo. Los mayores cambios se produjeron en el área económica, con abandono del igualitarismo en los salarios, despolitización del trabajo en las fábricas y creación de áreas especiales, en las que el crecimiento acelerado combina la propiedad estatal de las empresas con su regulación por la ley del mercado. En conjunto, la economía del país creció un 14% en 1984, lo que creó tensiones inflacionistas. En 1987 se procedió a una reorganización de la cúpula dirigente, cuya media de edad bajó en medida considerable. Aunque formalmente comunista y sometida a una férrea dictadura, - dejaba de ser marxista-leninista al abandonar el centralismo económico, la propiedad estatal del aparato productivo y la planificación rígida. A la apertura económica no correspondió una liberalización política, como quedó demostrado en 1989, cuando la protesta de los estudiantes, que se habían concentrado en la plaza pequinesa de Tian An Men demandando mayor democratización, fue objeto de una cruenta represión por parte del ejército, que tomó la capital. A este golpe de fuerza siguió un gran número de detenciones, purgas e incluso ejecuciones. No obstante, el dirigente Deng Xiaoping prosiguió con la reforma económica. Ya retirado, muere en 1997, siendo sucedido como hombre fuerte del régimen por Jiang Zemin, que mantiene una línea continuista con respecto a la política de su predecesor.