Así es Ucrania El pueblo ucraniano,


  

Así es Ucrania

El pueblo ucraniano, con sus líderes políticos y culturales, no perdían la esperanza
de lograr el restablecimiento del Estado ucraniano. La oportunidad adecuada
para esto se presentó a fines de la Primera Guerra Mundial, cuando comenzaron
a desmoronarse los imperios ruso y austro-húngaro. El 22 de enero de 1918 fue proclamada la República Democrática de Ucrania (UNR), que fue reconocida
por numerosos países del mundo, incluyendo la Argentina. Como primer
presidente fue elegido el conocido historiador y político Myjailo Hrushevskyi.
Durante el período 1918-21 Ucrania se transformó en campo de operaciones
militares y tenaces batallas entre las fuerzas nacionales ucranianas, bolcheviques,
monarquistas rusas, como también alemanas, austro-húngaras, francesas, polacas y rumanas. Bajo estas condiciones Ucrania no logró defender su independencia. En 1922, la UNR finalmente fue vencida por el ejército de los bolcheviques e incorporada
a la Unión Soviética (URSS).
Las décadas de 1930 y 1940 del siglo XX se vuelven aún más dramáticas para
Ucrania. El totalitario régimen comunista de la URSS dirigido por José Stalin llevó
a cabo una de los crímenes más sangrientos de la historia: el genocidio del
pueblo ucraniano, hecho que lamentablemente no cuenta con la debida difusión
entre la comunidad internacional. Por orden de Stalin, fue organizada en Ucrania
la hambruna artificial, que, en el curso de los años 1932-33, trajo como consecuencia
la muerte de alrededor de 8 millones de campesinos. Simultáneamente, centenares
de miles de intelectuales ucranianos y millones de ciudadanos comunes fueron reprimidos por el gobierno de Stalin: fusilados o deportados a los campos de trabajos forzados en Siberia. Todo este proceso se llevó a cabo con el propósito de destruir la base social de la conciencia nacional ucraniana.
Durante la Segunda Guerra Mundial, Ucrania se constituyó nuevamente en uno de los principales teatros de operaciones bélicas. Tres millones de ucranianos murieron en los frentes de combate.
En los territorios ocupados por los nazis, murieron otros cinco millones de personas.
Las pérdidas materiales de Ucrania durante la guerra sumaron casi un trillón de dólares estadounidenses.
El período soviético de posguerra en la historia de Ucrania tuvo dos caras. Por un lado, se produjo un marcado desarrollo económico, científico y educativo, y por el otro, el régimen soviético implementó una política activa de “rusificación” de Ucrania, en el marco de la cual perseguía despiadadamente a los patriotas ucranianos empleando diferentes formas de represión.
El 16 de junio de 1990, antes de la caída de la URSS, la Verjovna Rada (Parlamento)
de Ucrania proclamó el “Acto sobre la soberanía del Estado”, que constituyó el
primer paso en el camino hacia la recuperación de la soberanía. El 24 de agosto
de 1991, Ucrania proclamó su independencia.
El 1 de diciembre del mismo año se realizó un plebiscito popular en el que más del 90 por ciento del pueblo se pronunció por la independencia. Como presidente del renovado estado de Ucrania fue elegido Leonid Kravchuk. En 1994, se celebró un acto eleccionario que proclamó a Leonid Kuchma como nuevo presidente, quien en el año 1999 fue reelegido para otro período de cinco años.
Ucrania heredó de la URSS un sistema político de corte autoritario que resultó ser completamente inadecuado para el desarrollo de un estado democrático independiente.
En un período extremadamente corto en términos históricos, en condiciones de una profunda crisis económica, ecológica y psicológica que al principio de la década de 1990 se había instalado en todos los estados postsoviéticos, Ucrania tuvo que resolver problemas de gran magnitud, cuya solución, en otros países del mundo, habría demando siglos o al menos décadas.
Se formaron las instituciones del Estado, se fundó un nuevo sistema político democrático y un estado de derecho, se creó el sistema de seguridad y defensa nacional, se emprendió la integración en el espacio europeo y mundial, así como reformas sociales y económicas. Ucrania renunció a la posesión de armas nucleares, y se desarmó de las que poseía. En la actualidad continúa luchando contra los efectos de la catástrofe sucedida en 1986 en la central nuclear de Chernobyl, que afectó al 7 por ciento de la población del país. Aún hoy, una quinta parte del territorio permanece contaminada
por elementos radiactivos.
El año 1996 marcó una serie de hechos significativos: el Parlamento ucraniano aprobó una nueva Constitución, se consiguió frenar una inflación que alcanzaba niveles catastróficos y comenzó a circular la moneda nacional, el hryvna. En los años posteriores, gracias a la introducción de las reformas democráticas y de mercado y a la ampliación del comercio internacional, paulatinamente se pudieron revertir las causas de la crisis. En el período 2000-2002 se alcanzaron los mejores indicadores económicos de la época de la independencia.
Fuente: Así es Ucrania
Una invitación a conocer el país
Embajada de Ucrania en la Argentina