viernes, 7 de junio de 2013

Estados Unidos

   

Estados Unidos
2. De los Apalaches a las Rocosas. El relieve de los EE. UU., y en general el de todo el continente americano, se caracteriza por la ausencia de compartimentación que presenta el relieve europeo. Se puede hablar de grandes unidades naturales, de enormes cadenas montañosas con orientación Norte-Sur y áreas interiores dominadas por extensas llanuras.

    Todo el continente tiene su origen en unos viejos cratones que sirven de basamento, y unos posteriores movimientos orogénicos.

    En base a unos criterios estructurales y morfológicos se distinguen las siguientes grandes unidades del relieve:

    -       Escudo canadiense;
    -       Sistema de los Apalaches y llanura atlántica;
    -       Llanuras y mesetas centrales;
    -       Sistema montañoso occidental.

    Escudo canadiense. Se trata de una plataforma antigua de una superficie aproximada de cinco millones de km2, que se extiende hasta el río Mackenzie por el Oeste y hasta el río San Lorenzo y la región de los Grandes Lagos por el Sur, hundiéndose al Norte en el mar.

    De edad precámbrica, tras su peniplanación y arrasamiento, sufrió en el Cuaternario la acción glaciar, que lo pulió, predominando las formas de excavación sobre las de acumulación. Estas áreas muy excavadas se corresponden con gneises muy alterados, dando lugar a lagos y turberas.

    Se caracteriza por una morfología de meseta basculada hacia el Norte, elevándose al Este, donde da lugar a la península del Labrador. Dominan las formas monótonas.

    Este escudo está formado por rocas cristalinas y metamórficas, como esquistos, migmatitas, micacitas, gneises y granitos. Hacia el Sur el escudo no aflora, quedando cubierto por depósitos sedimentarios posteriores.

    Sistema de los Apalaches y llanura atlántica. El sistema de los Apalaches se extiende al Este de América del Norte, desde el centro del Estado de Alabama hasta casi Terranova, siguiendo paralelamente la línea de costa. Tiene una longitud aproximada de 3.600 km.

    Una de las hipótesis planteada en lo referente a la génesis de este sistema es la posibilidad de que sea continuación del sistema herciniano de Europa Central, ya que su formación es prácticamente paralela.

    Data de la era Primaria o Paleozoico, los sedimentos depositados en el borde del escudo canadiense se plegaron con el empuje de la orogenia herciniana. Durante el Secundario o Mesozoico, la actuación de procesos erosivos importantes, que ya habían aplanado las cadenas iniciales, van a excavar grandes valles en los sectores de litología «blanda» (calizas y margas), quedando en resalte una serie de crestas de areniscas y cuarcitas.

    Si se desciende a un nivel de análisis local, se encuentran dentro del sistema grandes diferencias litológicas, tectónicas y morfológicas, distinguiéndose los Apalaches Septentrionales y los Meridionales.

    Los Apalaches Septentrionales se extienden entre la depresión del río San Lorenzo, al Norte, y el río Hudson, al Sur. Tienen su origen en la orogenia caledoniana, durante la primera mitad del Paleozoico (hasta el Devónico inferior). Las características y rasgos estructurales del plegamiento caledoniano casi han desaparecido, el glaciarismo cuaternario ha dejado sus huellas en el relieve (morrenas, fiordos, etc.).

    Los Apalaches Meridionales se extienden entre el valle del río Hudson, al Norte, y el Estado de Alabama, al Sur. Constituyen el sistema de los Apalaches propiamente dicho. Presenta una dirección Sur Sudoeste-Norte Nordeste, con grandes diferencias de Este a Oeste. Está formada por rocas cristalinas y metamórficas. Si se parte de la costa atlántica hacia el interior, hacia el Oeste, se encuentra en primer lugar un piedemonte que en definitiva es el zócalo precámbrico fracturado y que asciende suavemente desde la llanura atlántica. Este piedemonte entra en contacto, hacia el Oeste, con los montes Azules, a través de una serie de fallas y fracturas. Estos montes son de edad paleozoica y están compuestos por materiales que han sufrido un gran metamorfismo. Si se continúa hacia el Oeste en este corte transversal, se llega al gran valle de Tennessee, que sirve de frontera entre los denominados Viejos Apalaches (desde la llanura atlántica hasta el Gran Valle) y los Apalaches Jóvenes hacia el Oeste. Estos últimos están formados por materiales paleozoicos plegados regularmente y afectados por procesos erosivos, lo que ha dado lugar a un relieve típico que recibe el nombre de «apalachense» y que se caracteriza por una serie de surcos y crestas alternados regularmente.

    A continuación se añade un esquema de este corte transversal comentado, que puede aclarar gráficamente lo que se ha expuesto, si bien hay que señalar que es un dibujo esquemático no realizado a escala real.

    Por último, es necesario hacer referencia a la llanura atlántica situada al Este del sistema de los Apalaches. Esta llanura presenta diversas características de Norte a Sur. Al Norte del río Hudson la llanura es prácticamente inexistente, ganando en extensión al Sur de ese curso fluvial, hasta la península de Florida (gran meseta calcárea). Está compuesta de arenas y arcillas.
           
    Llanuras y mesetas centrales. Se extienden entre el sistema de los Apalaches, al Este, y la cordillera de las Rocosas, al Oeste, y entre el borde del escudo canadiense, al Norte, y el golfo de México, al Sur. Se trata de un área de hundimiento rellenada por materiales con una secuencia que va desde el Paleonzoico hasta la actualidad.

    Se pueden distinguir las siguientes subunidades dentro de esta gran unidad de relieve:

    -       La región de los Grandes Lagos, al Norte, muy afectada por el glaciarismo cuaternario (morrenas, lagos, tuberas, loes, etc.);

    -       La Gran Cuenca central del Mississippi-Missouri, hacia el Sur, donde desaparece la importancia glaciar. Es un área de gran importancia económica;

    -       Mesetas que flanquean a la Gran Cuenca central y que suponen la transición hacia las Rocosas por el Oeste y la transición hacia los Apalaches por el Este.

    Esta unidad de relieve tiene un gran significado en extensión y económico.

    Sistema montañoso occidental. Dentro de este sistema se encuentra un sector central de altas mesetas y llanuras flanqueado por el borde montañoso occidental y el borde montañoso occidental y el borde montañoso oriental. A este conjunto montañoso occidental se le ha denominado montañas Rocosas en sentido amplio. Está sometido a una considerable actividad sísmica y volcánica, así como a fracturas provocadas por deformaciones de la corteza terrestre. Estos movimientos están relacionados con la comprensión de la corteza por la separación del suelo oceánico que produce en este área una subducción ligada a plegamientos. Si se realiza un corte transversal de Este a Oeste se distinguen las siguientes subunidades:

    -       La cordillera de las Rocosas propiamente dicha;
    -       Las altas mesetas y llanuras interiores;
    -       La cordillera Costera del Pacífico.

    a)     Cordillera de las Rocosas. Localizada entre las mesetas centrales, al Oeste, y las altas mesetas interiores, al Este. Los sedimentos depositados durante el Primario y parte del Secundario sobre el borde del escudo precámbrico se comienzan a levantar a finales del Cretácico. Importantes movimientos orogénicos plegaron y fracturaron los materiales y provocaron una actividad volcánica considerable. A su vez se fue produciendo un proceso erosivo de la cordillera, que, por compensación isostática, sigue levantándose. En ocasiones aflora el zócalo precámbrico, cubierto en gran parte por potentes series sedimentarias plegadas. Ha sido muy afectada por el glaciarismo cuaternario.

    Entre sus mayores alturas se pueden citar Harvard (4.339 m.), Pico de Blanca (4.363 m.), Elbert (4.339 m.) y el volcán Raiher (4.390 m.).

    b)     Altas mesetas y llanuras interiores. Aparecen de forma continuada de Norte a Sur, y se encuentran por encima de los 1.000 m. Hacia el Norte se desarrollan las altas llanuras. Las altas mesetas, hacia el Sur, están formadas por acumulación de materiales en áreas de hundimiento, bien de materiales volcánicos de gran potencia (lavas), bien de materiales sedimentarios o de ambos tipos de materiales. De Norte a Sur se distinguen: la meseta de Yucón, de origen volcánico, la Columbia británica, la Gran Cuenca y la meseta del Colorado, siendo estas dos últimas las más importantes.

    La Gran Cuenca limita al Sur con la meseta del Colorado y al Oeste con la cadena montañosa de las Cascadas y Sierra Nevada. Se trata de una depresión tectónica entre alineaciones montañosas. La meseta del Colorado está formada por un importante espesor de sedimentos que van desde el Paleozoico hasta ahora, tiene una forma tabular, siendo su altitud media de 2.000 m.

    c)         Cordillera Costera del Pacífico. Se extiende paralela a la costa desde el arco de las Aleutianas hasta California. Tiene una depresión central que divide esta cordillera en dos alineaciones. Su origen está en los movimientos orogénicos paleoalpinos (Secundario), pero su actividad aún se mantiene. Se pueden distinguir tres subunidades: la cadena de las Cascadas, Sierra Nevada y la cordillera Costera.

    La cadena de las Cascadas está formada por materiales del Secundario, sobre los que se han ido acumulando importantes paquetes de lavas desde el Eoceno. No ha sido plegada, sólo ligeramente ondulada.

    Sierra Nevada es el bloque más meridional, se extiende a lo largo de 600 km. entre la meseta del Colorado, al Este, y el Gran Valle californiano, al Oeste. Los procesos erosivos han dejado en resalte las rocas más duras. El Gran Valle californiano, geosinclinal sobre el que se deposita un importante espesor de sedimentos, se sitúa entre Sierra Nevada y la cordillera Costera.

    La cordillera Costera de EE. UU. es un conjunto de montañas de una altitud de 1.000 m., compuestas por materiales detríticos recientes de principios del Cuaternario.

Fuente: Enciclopedia Lafer

miércoles, 5 de junio de 2013

Así es Ucrania - Política internacional

  

Así es Ucrania
Política internacional
Desde la proclamación de la independencia en 1991, Ucrania logró convertirse en un miembro estimado de la comunidad internacional, reconocido por más de 170 países extranjeros.
Prácticamente con todos ellos se establecieron relaciones diplomáticas, así como se desarrolla activamente la colaboración bilateral. En Kyiv actúan 134 representaciones de estados extranjeros y de organizaciones internacionales.
Ucrania ha creado una red efectiva de las propias representaciones diplomáticas y consulares, y tiene presencia en el extranjero con más de cien oficinas. Como uno de los fundadores de las Naciones Unidas en el año 1945, Ucrania es hoy miembro de más de noventa organizaciones internacionales.
La política exterior de Ucrania se orienta actualmente a una serie de objetivos primordiales, que son: lograr la integración en la Comunidad Europea y en las estructuras euroatlánticas; desarrollar relaciones amistosas y de asociación con los países vecinos; defender los derechos de los ciudadanos y de las personas jurídicas de Ucrania en el extranjero; y favorecer la ampliación de los contactos económicos con otros estados como factor decisivo para el crecimiento económico del país.
Instituciones de poder estatal
Ucrania es una república presidencial parlamentaria. Las normas generales del orden estatal del país están determinadas por su Constitución. Su Carta Magna establece que Ucrania es un estado soberano e independiente, democrático, social y de derecho, unitario y con una ciudadanía única, cuyo territorio es total e intangible. El idioma oficial es el ucraniano.
Según su Constitución, el poder ejecutivo en Ucrania lo ejercen el presidente y el gobierno; el legislativo, la Verjovna Rada (Parlamento); y el judicial, los juzgados de diferentes instancias.
Presidente
La Constitución de Ucrania define al presidente como la máxima autoridad del Estado, en nombre del cual actúa. El presidente es el garante de la soberanía estatal, de su integridad territorial, de la vigencia de la Constitución y de los derechos y las libertades del hombre y del ciudadano. El presidente es elegido por los ciudadanos del Estado sobre la base del derecho de elección —general, igual y directo, mediante votación secreta— por el término de cinco años. El presidente puede ejercer esa función durante no más de dos períodos consecutivos. En el otoño de 1999, el presidente actual de Ucrania, Leonid Kuchma, como resultado de su triunfo en las elecciones presidenciales sobre su principal contrincante, el candidato del partido comunista, obtuvo el derecho a ejercer un segundo mandato.
Fuente: Así es Ucrania
Así es Ucrania
Una invitación a conocer el país

Embajada de Ucrania en la Argentina

lunes, 3 de junio de 2013

AMÉRICA. UNIDAD Y DIVERSIDAD DE UN CONTINENTE


AMÉRICA. UNIDAD Y DIVERSIDAD DE UN CONTINENTE.  América es un continente dual. Desde un punto de vista meramente físico se aprecia claramente. Visto desde una óptica planetaria aparece como dos grandes unidades continentales, América del Norte y del Sur; dos bloques enlazados por un istmo, América Central, y un rosario de islas, la Antillas.

    Desde un punto de vista humano, histórico, cultural, económico, político y lingüístico se configura nuevamente en dos unidades: las Américas. Sin duda, los elementos de diversidad son más numerosos e incluso más importantes que los de unidad, pero tampoco faltan éstos mismos.

    Uno de los rasgos de unidad más claros es el de su aislamiento con respecto al resto de los continentes. Aunque no presenta este carácter con criterios tan marcados como los que se dan en Oceanía, es evidente ese aislamiento, tanto desde un punto de vista físico como humano.

    América queda separada de Europa y África por el océano Atlántico, y de Asia y Oceanía por el océano Pacífico. El mar no tiene por qué ser un impedimento absoluto, pero se trata de los dos océanos más grandes del planeta y han significado una barrera real durante mucho tiempo.

    Por otra parte, la propia forma del continente, muy alargada, con una forma de huso en América del Sur y muy ancha en América del Norte, pero en ambos casos con un carácter bastante compacto y macizo, no favorece los contactos. De hecho, el puente de América Central y la Antillas es, geológicamente, de formación reciente, por lo que ambos bloques, Norte y Sur, han estado separados y con una evolución independiente hasta hace poco.

    Por encima de estas dificultades podemos encontrar algunos caracteres unitarios, especialmente los físicos. América presenta una entidad estructural bien definida. Al Norte y Nordeste de cada uno de los dos subcontinentes aparecen los escudos arcaicos, los bloques primigenios, de rocas más antiguas: escudo canadiense y escudos brasileño y de las Guayanas.

    En el Este se formaron las cordilleras primitivas, las montañas viejas de la era Primaria, como consecuencia de la orogenia herciniana. Son los Apalaches en América del Norte y los planaltos del Brasil.

    El Oeste se ve accidentado por las montañas jóvenes, que originadas en el Terciario por la orogenia alpina constituyen las montañas Rocosas y los Andes, como cordilleras más importantes, y suponen la máxima elevación del continente.

    El espacio central, comprendido entre las nuevas y viejas montañas, es el dominio de las Grandes Llanuras, así llamadas en Canadá y Estados Unidos y Llanos de Venezuela, depresión amazónica, el Chaco y la Pampa argentina en América del Sur.

    Del mismo modo también se aprecian semejanzas hidrográficas, aunque algo matizadas, y también desde el punto de vista demográfico, como es la llegada a este continente de un importante grupo de trabajadores forzados, esclavos negros llevados desde África para trabajar en las dos Américas. En América del Norte estos esclavos son llevados desde el siglo XVII hasta mediados del XIX, para trabajar en el Sur, en los grandes predios del algodón.

    En América del Sur, Brasil y las Antillas son los principales enclaves que reciben este contingente, ya desde el siglo XVI, para trabajar tanto en la agricultura como en la minería. Sin embargo, domina sobre todo la diversidad, la heterogeneidad.

    Tenemos diversidad climática y de dominios vegetales, ya que el subcontinente septentrional se encuentra por encima del trópico de Cáncer, en tanto que el meridional queda dividido en dos por el ecuador. Además, las corrientes marinas que bañan cada uno de ellos son diferentes y diferente por tanto su incidencia en el clima: el Labrador (fría) y corriente del Golfo (cálida) en la costa del Atlántico y Deriva Nordpacífica (cálida) y California (fría) en el Pacífico en América del Norte. Sudecuatorial (cálida) y Malvinas (fría) en el Atlántico, Humboldt (fría) en el Pacífico en América del Sur.

    Otro tipo de diversidad es la del sustrato indígena y de la colonización. La población india, en conjunto, no supuso nunca unas cifras muy elevadas, pero con todas sus variantes sí que llegó a una cantidad muy importante en las áreas de los dos grandes imperios existentes a la llegada de los españoles: México y Perú.

    Fuera de estas zonas la densidad era muy reducida y no existían organizaciones socio-políticas muy complejas o que dominasen un ámbito territorial extenso.

    Así, en estas áreas se tiene que producir la conquista por las armas, mientras las zonas vacías o semidespobladas serán simplemente ocupadas, en distintas épocas y con un grado diferente de presencia europea.

    En cuanto a la colonización existen cuatro países que desarrollan este cometido:

    - Los españoles, primeros colonizadores de América, desde finales del siglo XV y con unas características jurídicas que quedan definidas hacia 1520. Viene a ser, jurídicamente, una prolongación de la Reconquista, con repartimientos de tierras y encomiendas, origen de los grandes latifundios que llegan hasta la actualidad. Su ámbito de actuación es México, América Central y Antillas y casi toda América del Sur.

    - Los ingleses, que por motivos políticos, económicos, ideológicos y religiosos se instalarán en las Trece Colonias, embrión de Estados Unidos. El desenvolvimiento de cada una de ellas es peculiar, recibiendo la impronta del grupo humano que la colonizó. En cualquier caso, su carácter político y religioso, su apertura a nuevos grupos de emigrantes, la pronta independencia, la existencia de un enorme espacio rico y semivacío, serán, entre otros, aspectos que justifican su velocísimo desarrollo demográfico y económico. Su área principal serán Estados Unidos y Canadá, y de menos importancia Belice, las Antillas y Guyana.

    - Los portugueses, casi coetáneos de los españoles y con unos rasgos coloniales parecidos, centrados en un solo pero inmenso país: Brasil.

    - Los franceses, centrados en la zona oriental de Canadá, que no han realizado una política colonizadora decidida, de tal modo que su presencia en Canadá es limitada por la ocupación inglesa, y sus intentos en la Luisiana, a partir de Nueva Orleans, tampoco llega a buen término. También tienen posesiones en las Antillas y en la Guyana.

    Otros grupos como daneses y holandeses tienen menor importancia, con enclaves, como Groenlandia en el primer caso y Surinam y Antillas holandesas en el segundo.

    También, desde un punto de vista demográfico, cabe citar el distinto comportamiento de los pobladores, pues en tanto que las áreas de colonización ibérica, española y portuguesa muestran un gran mestizaje, fruto de la combinación de indios, europeos, negros y, en menor proporción, asiáticos, las zonas anglosajonas, a pesar de tener en algunos casos un gran número de población no europea, raramente muestran ese mestizaje, es decir, se trata más de una superpoblación o yuxtaposición de pueblos y razas que de una mezcla de ellas.

    Otro aspecto demográfico es también claramente distinto en las dos Américas y es la estructura y dinámica de su población.

    En efecto, la América del Norte, desarrollada, anglosajona y mayoritariamente blanca, tiene una población envejecida, con una elevada esperanza de vida y unos movimientos naturales muy débiles, cuando menos, como se puede apreciar en el cuadro 1, referido a 1986 y 1987 (% ).

    Por el contrario, la América al Sur del río Grande presenta unos movimientos mucho más vivos, con un incremento natural de la población, en general, elevado, lo que da lugar a una población muy joven y con un elevado índice de dependencia de la población, con sus fuertes repercusiones sociales, económicas y políticas.

    Los aspectos económicos de estas dos Américas están igualmente a una gran distancia, tanto por su actividad, sistemas económicos y desarrollo tecnológico como por su significación y su posición respectiva en las relaciones que entre ambas existen.

    En efecto, América del Norte, y más concretamente Estados Unidos, se ha convertido en la gran metrópoli económica de todo el continente, sustituyendo a las potencias coloniales y a las potencias económicas (Gran Bretaña, Alemania, Francia), a las que desplazó, aprovechando la situación creada por las dos guerras mundiales, hasta convertirse en la potencia hegemónica del continente.

    Frente a ella, la dependencia económica, tecnológica, comercial y financiera de la llamada América Latina es muy acusada y repercute en todos los aspectos, ya sea económicos o culturales, sociales, etc.

    América del Norte posee un elevadísimo grado de desarrollo económico (17.500 dólares de renta per cápita en 1986 en Estados Unidos y 14.100 dólares en Canadá) frente a la debilidad económica y subdesarrollo de América Latina (500 dólares en Guyana, 540 dólares en Bolivia). La primera pertenece al primer mundo, capitalista y rico, y América Latina al tercer mundo, el de los países subdesarrollados.

    También se pueden observar las diferencias en otros aspectos de la economía (realmente en todos): industria y servicios frente a agricultura, economía del ocio y del bienestar frente a economía de subsistencia.

    Incluso tomando una sola de las actividades económicas como la agricultura podemos observar las diferencias. La agricultura norteamericana es una agricultura desarrollada, muy tecnificada y especializada. Selección de semillas, abonado, mecanización, adecuadas redes de comercialización configuran una actividad de grandes rendimientos. Toda esa actividad y una estructura industrial ha convertido el campo en una fábrica de productos agrarios, hasta situar a Estados Unidos a la cabeza del mundo, junto a la U.R.S.S. y China, en la producción agraria.

    Frente a ello, Iberoamérica posee una agricultura dual: agricultura comercial, de plantación, muy desarrollada técnicamente, pero enteramente dependiente de los países compradores (centrada en cultivos como el café, algodón, frutas, etc.) y agricultura de subsistencia y autoconsumo, a veces con caracteres muy primitivos como la agricultura itinerante de rozas (ladang, milpa o sistema de tumba y quema), que consiste en talar el bosque, quemarlo y sobre las cenizas sembrar las semillas.

    Estas diferencias también se pueden apreciar por el volumen de población dedicada a la agricultura (1986).

    Por último, y aunque se pueden apreciar otros rasgos de contraste, basta observar el desarrollo socio-político de la etapa poscolonial, que ha ido ahondando y desarrollando el sistema democrático en América del Norte, frente a la turbulencia, etapas dictatoriales, guerras civiles, golpes de Estado, etc., tan característicos de la América Latina, con raras excepciones.

Fuente: Enciclopedia Lafer

viernes, 31 de mayo de 2013

Sitios del mundo: Australes y Antárticas Francesas, Tierras Territorio de ultramar de Francia

Australasia Acepción geográfica que comprende las islas mayores de
Oceanía: Australia, Nueva Zelanda y Nueva Guinea.


Australes o Tubuaï, islas Grupo insular de la Polinesia Francesa, en
su extremo S; 164 km2, 5.200 hab. Lo componen las islas volcánicas de
Rimatara, Rurutu, Tubuaï y Raivaral.


Australes y Antárticas Francesas, Tierras Territorio de ultramar de
Francia, repartido entre los océanos Austral e Índico; 395.500 km2.
Está constituido por la Tierra Adelia (alrededor de 350.000 km2),
porción litoral del continente antártico, y las islas Kerguelen, San
Pablo, Nueva Amsterdam y Crozet, grupo situado en el sector
meridional del Índico. No tiene más población que la de sus
estaciones de carácter científico y meteorológico.

jueves, 30 de mayo de 2013

Los bosques y las praderas de los EE.UU

  

     Los bosques y las praderas de los EE.UU. La vegetación que se desarrolla en el país está relacionada con los distintos dominios climáticos y edáficos. A grandes rasgos se pueden distinguir dos formaciones vegetales, el bosque y la pradera. Los bosques son de gran importancia, sobre todo los de coníferas, y se localizan en el sector Este y Noroeste del país. Las praderas se extienden por toda la llanura central. Esta se degrada hacia el Oeste y Sudoeste debido a la mayor aridez, dando lugar a una vegetación de estepa y desértica. Las praderas han sido muy degradas por el hombre debido a la implantación de los cultivos, así como también lo han sido los bosques.

    En función de todo esto se van a distinguir seis formaciones o tipos de paisajes vegetales.

    a) Tundra. Se extiende por Alaska y algunos sectores de alta montaña. Esta vegetación está formada por musgos y líquenes en las áreas más frías, donde el suelo permanece helado gran parte del año. Hacia áreas más meridionales la vegetación se hace más rica, apareciendo ya un estrato arbustivo (pequeños matorrales y sauces enanos) y herbáceo (gramíneas). Por último, en sectores más cálidos puede vivir el denominado «bosque» de tundra dominado por una vegetación herbácea y pequeños árboles (sauces y abedules).

    b) Bosque de coníferas. Es la denominada taiga, que aquí recibe el nombre de bosque hudsoniano. Se extiende por una pequeña área al Oeste del Lago Superior, por la franja Noroeste del país y por la costa Sur de Alaska. Se trata de un bosque aciculifolio en el que domina el pino negro, apareciendo también algún abeto rojo, alerces en áreas más húmedas y pino gris en áreas más secas.

    c) Bosques del dominio atlántico. Se pueden distinguir tres tipos: el bosque mixto o laurentiano, el bosque caducifolio del Este y el bosque del Sureste atlántico.

    - Bosque mixto o laurentiano. Se encuentra en prácticamente toda la mitad Nordeste del país. Este tipo de bosque se adapta muy bien a los inviernos fríos y duros y a los veranos cálidos. Entre las especies arbóreas que lo forman se encuentran coníferas (pino blanco, pino rojo, cedro blanco) y frondosas (hayas). Ha sido muy degradado por la acción antrópica.

    -       Bosque caducifolio. Se extiende desde los Apalaches, hacia el interior, hasta el valle del Mississippi. Dominan especies arbóreas como el haya, arce, nogal, roble, con un sotobosque rico. Se asemeja a los bosques de la Europa atlántica.

    -       Bosque del Sudeste atlántico. Se extiende al Sur del anterior. Su vegetación climática está formada por magnolios y laureles, si bien aparecen bosques de coníferas provenientes en gran parte de repoblaciones. Por tanto, la vegetación potencial de este área es el bosque subtropical.

    d) Bosque del dominio pacífico. Se pueden distinguir tres tipos de bosque. En primer lugar, por la costa Oeste hasta California se extiende un bosque de coníferas con especies como el abeto de Douglas y las sequoia sempervirens, especie que puede sobrepasar los 100 m. de altura y que tiene una larga vida. En segundo lugar, en las áreas húmedas de las montañas occidentales también se encuentra la sequoia sempervirens, aunque según avanzamos en altitud se encuentran diversas pináceas, como el pino amarillo. A partir de los 2.400 m. viven el abeto de Douglas en las umbrías y pinos en las solanas. Por encima de los 2.800 m. las especies arbóreas y arbustivas dejan paso a la pradera andina. En tercer lugar, en California, debido a la sequía estival, se desarrolla una vegetación mediterránea de carácter xerófilo, dominada por especies del género Quercus, como la encina. La degradación de estos bosques de encinas, o bien unas condiciones de sequedad mayores, dan lugar al denominado chaparral, que está formada por especies arbustivas de escaso tamaño.

    e) Pradera. Se extiende de Norte a Sur desde el valle del Mississippi hasta el piedemonte del sistema montañoso occidental. Aparecen ciertas diferencias de Este a Oeste en cuanto a especies y tamaño de las hierbas que forman la pradera, así como diferencias de Norte a Sur. Al Este del Missouri las hierbas alcanzan una altura de dos metros, en el sector Norte dominan las especies del género stipa, en el sector Sur se encuentra una vegetación de sabana sin árboles. En la parte central se desarrolla una pradera mixta, de hierbas altas y bajas, mientras que al Oeste del Missouri las escasas lluvias dan lugar a praderas de gramíneas cortas, con menos de 25 cm. En este sector, hacia el Sur se desarrolla una vegetación de estepa, pobre debido a la mayor aridez.

    f) Desierto. Esta formación se localiza en el área de la Gran Cuenca, al Oeste de Sierra Nevada, y el desierto de Mojave, que entran en contacto por el valle de la Muerte.

    Las especies dominantes son herbáceas y arbustivas de pequeño tamaño y de carácter extremadamente xerófilo, en relación con las escasas precipitaciones de esta área, inferiores a 250 mm. anuales, y con los suelos muy salinos por la evaporación. Destacan las cactáceas.

Fuente: Enciclopedia Lafer

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